Hay momentos en los que una sigue adelante, cumpliendo con lo que toca, pero por dentro algo se siente cargado, tenso o lejos.
La terapia somática es un acompañamiento que parte del cuerpo.
No se trata solo de hablar de lo que te pasa, sino de escuchar cómo lo estás viviendo en el cuerpo: cómo respiras, dónde se acumula la tensión, qué partes piden pausa o cuidado.
Con el tiempo, muchas aprendemos a sostener mucho sin darnos cuenta.
A responder, a seguir, a adaptarnos.
Y en ese movimiento constante, el cuerpo va quedando en segundo plano:
dejamos de registrarlo, de apoyarnos en él, de escucharlo de verdad.
Este espacio no busca cambiarte ni llevarte a otro lugar.
Es una invitación a volver a ti, a darle lugar a lo que ya está,
y a encontrar una forma más amable de estar en tu cuerpo y en tu vida.
¿Cómo es una sesión?
Un encuentro individual de una hora, en un espacio tranquilo y cuidado.
Podés llegar tal como estás.
A través de propuestas corporales simples (movimiento, respiración, atención),
vamos escuchando lo que el cuerpo trae y dando espacio a la experiencia.
No hay nada que hacer bien.
El ritmo lo marca tu cuerpo.
Sobre el proceso
Una sesión puede traer alivio o claridad.
El acompañamiento profundo se construye con continuidad y respeto por los tiempos.
Por eso, este trabajo está pensado como un proceso,
sin forzar, sin exigir, paso a paso.
Valor de las sesiones
Sesión individual · 1 hora · 40 €
Bonos disponibles para acompañamiento sostenido:
• 4 sesiones · 152 €
• 6 sesiones · 216 €
• 8 sesiones · 280 €
¿Cómo empezar?
Si sientes que este espacio puede acompañarte, completa el formulario de contacto.
Te responderé personalmente para ver juntas cómo empezar.